Anoche me quedé hasta altas horas de la madrugada con Carmen (Martín Gaite), insistía, con una narración burbujeante y, en ocasiones, algo errática en que “lo raro es vivir”.
Me dejó los sentimientos volcados hacia afuera y un poco dados vuelta, del revés. Nos habíamos conocido hace no tanto tiempo, entre visillos. Por su manera de contar, parecía que hubieran pasado ya muchas décadas desde entonces. Curiosa la dimensión que alcanzan las relaciones en función de los tiempos y del contexto.
Curioso también el disfrute que se desprende de ciertos momentos, aparentemente nimios y, en cambio, tan trascendentales. Supongo que tiene esto algo que ver con la magia de lo cotidiano, vete a saber.
El disfrute
El caso es que, nuestro encuentro me dejó pensando largo y tendido con ese asunto del disfrute… (o soñando, porque no recuerdo bien si los ojos se entrecerraban o si tales pensamientos vienen tan solo cuando Morfeo nos arrastra. Qué sé yo.
Y recordé tiempos en los que la alegría y el disfrute estaban íntimamente relacionadas a mi proceso de creación, por entonces muy vinculado a esas ilustraciones de Miss Prosperity con mensajes en forma de afirmación.
Y con ese recuerdo, no se me pudo antojar más certero eso en lo que Carmen insistía, que “Lo raro es vivir” y me dí cuenta cuánta vida desprendían esas Miss, y cuánta vida desprendía yo ¿gracias a ellas? cuando las hacía. Era una extraña retroalimentación en la que ambas nos dábamos vida.
Así que desprendida de todo rastro de pereza o procrastinación, me adentré en el camino de la creación de un dossier, que recoge una colección de esas ilustraciones.
No tuve parada hasta que lo concluí. Y te lo comparto aquí, por si quieres verlo.
Te abrazo,
Miss Prosperity






Leave A Comment